Vespa crabro (Avispón)

Reina 25-35 mm, macho 21-28 mm y obreras 18-25 mm. Pertenece a la familia Vespidae. Es la avispa europea más grande que tenemos, se distribuye por Europa y Asia, desde el siglo XIX también está presente en Este y Centro de América.

En la Península Ibérica es frecuente y tiene un papel regulador en el medio natural.

La hembra tiene 12 segmentos en las antenas, clípeo y frente amarilla, zona dorsal de la cabeza rojizo, tórax con parte central negra y zona de unión a cabeza y abdomen de color rojizo,  muestra dos franjas rojizas en forma de V sobre fondo negro en dorso del tórax, primer segmento del abdomen rojizo, segundo segmento negro y restos amarillos con manchas negras a modo de lágrimas en el dorso, alas rojizas; el macho es de menor tamaño, con menos rojizo en cabeza o negra totalmente en vista dorsal, no suele tener franja rojo sobre fondo negro en tórax, solo 12 artejos en las antenas; las obreras son parecidas a las hembras pero de menor tamaño, cabeza con muy poco rojizo, suelen tener una franja rojiza central sin V sobre fondo negro en tórax dorsal. Tienen todas fuertes mandíbulas.

La hembra después de pasar el invierno en un lugar seguro y protegida se despierta, tras alimentarse de néctar construye un nido o avispero, para ello masticará trozos pequeños de madera y con la saliva hará una pasta tipo papel, con ello construirá un panal de celdas y una cubierta protectora, en estas primeras celdas depositará los huevos, de estos primeros huevos saldrán obreras que sustituirán a la reina en la construcción y alimento de las larvas, de esta forma la colonia irá creciendo  y la reina solo se ocupa de poner huevos; a final del verano la colonia tendrá varios cientos de individuos; en otoño la reina pondrá huevos de los que saldrán machos y hembras, que tras completar su crecimiento abandonarán la colonia para aparearse con individuos de otras colonias, después de aparearse los machos mueren y las hembras fecundadas buscarán refugio para pasar el invierno; la colonia será abandonada totalmente a final de otoño y normalmente no la vuelven a ocupar en la próxima temporada.

Los nidos suelen hacerlos en huecos de árboles, agujeros en paredes rocosas o huecos en construcciones humanas, a veces los construyen en esquinas dentro de cobertizos, cocheras, casetas de herramientas o almacenes.

Decir que las obreras alimentan a las larvas con insectos que cazan, principalmente moscas y otros himenópteros, por lo que hacen de control de otras especies, como fuente de energía los adultos también se alimentan de polen, sabia y azúcares de  plantas como las de los malvas.

Fotos de la Serranía de Ronda. Verano 2015.

Bebiendo en el río, mayo 2018, Monfragüe.

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