10-40 cm. Herbácea perenne de la familia Crassulaceae; se distribuye por el mediterráneo occidental y Canarias; dentro de la Península Ibérica, la encontramos en el sur y este peninsular.
Planta con un pequeño bulbo que le permite almacenar agua para la primavera y verano; desde el bulbo salen pequeñas raicillas que se introducen en grietas y fisuras.
Tallo erecto, solitario o algo ramificado al principio del pedúnculo floral; color verde que vira a rojizo con frecuencia.
Las hojas son principalmente basales, redondeadas y deprimidas en el centro; pecíolo lateral o centrado en las caulinares; las hojas caulinares son más pequeñas, alternas y ocupan solo el inicio del tallo; borde foliar lobulado; tacto y aspecto carnoso (craso).
Las flores se agrupan en una espiga floral, al final del tallo; al pedúnculo va creciendo y desplegándose con el paso del tiempo, mostrando cientos de flores tubulares; cada flor tiene en la base una bráctea lanceolada; tubo de la corola rematado acabado en 5 pequeños dientes; dentro 10 estambres con anteras amarillas e insertados en el tubo de la corola, un estilo corto central.
Florece desde abril hasta agosto.
El fruto es un conjunto de pequeños lóculos o compartimentos dentro de la corola madura; cada lóculo se abre con el tiempo y libera múltiples pequeñas semillas parduzcas que se esparcen por el viento y la lluvia.
Esta planta crece en suelos algo nitrificados; sobre muros viejos y pedregales; desde cotas bajas hasta los 2.100 msnm.
Umbilicus gaditanus es muy parecido a Umbilicus rupestris; se diferencian por tener Umbilicus gaditanus las flores dispuestas horizontalmente y solo en la mitad superior del tallo o pedúnculo; Umbilicus rupestris tiene las flores péndulas (colgantes) y a lo largo de todo el tallo o pedúnculo.
Son plantas comestibles a modo de verduras.
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