Cicada barbara (Cigarra, Chicharra)

26-30 mm de longitud y envergadura de 30 mm. Cigarra de la familia Cicadidae; se distribuye por la mitad sur peninsular y noroeste de África.

En la Península Ibérica solo hay dos cigrarras de este género: Cicada barbara y Cicada orni, dentro de la especie que tratamos hay dos subespecies, Cicada barbara lusitanica (subespecie peninsular) y Cicada barbara barbara (del noroeste de África).
Color general de marrón a gris; el abdomen tiene segmentos rojizos acompañados de zonas pubescentes blancas, ojos salinetes y separados de color marrón oscuro, tres ocelos rojizos en dorso de la cabeza, larga probóscide que utiliza para alimentarse de la savia de distintas plantas; alas membranosas y transparentes con nervación oscura, sobre ellas aparecen dos manchas oscuras sobre la nervación en zig zag del ala, a veces 2 manchas grandes y dos pequeñas, mientras que en Cicada Orni, estas manchas son cuatro destacadas y parecidas en tamaño.
Habitan en suelos cultivados con olivos y almendros, muy frecuente en zonas costeras de pinar y acompañadas de arbustos.
Es el sonido típico del verano, con un zambido contínuo e interminable que emiten los machos para atraer a las hembras, este zumbido lo producen al contraer y relajar una membrana ubicada en el abdomen, llamadas tímbalos (tymbal); el sonido de Cicada barbara es contínuo, mientras que en Cicada orni es intermitente, método más fácil para diferenciarlas.
Los adultos viven 30 o 40 días, viéndose desde final de junio hasta final de agosto, durante este tiempo se alimentan con su larga probóscide y, tras atraer alguna hembra, se aparean; las hembras ponen unos 300 huevos bajo la corteza de un árbol, con la ayuda de su ovopisitor, tras unas semanas de incubación bajo el calor y la humedad, eclosionan; las larvas se dirigen al suelo y se entierran, permanecerán unos 4 años bajo tierra, alimentándose de la savia de las raíces de árboles y arbustos, para finalmente emerger como larvas adultas a la superficie, una vez aquí treparán por un arbusto o árbol y realizarán la quinta y última muda sobre la corteza o ramilla de estos, iniciando la cigarra su fase de adulto.
Son buenos voladores, y difíciles de ver, ya que si te acercas a ellos se callan y no inician de nuevo el canto hasta que te alejas, esto junto a su perfecto mimetismo sobre la corteza de los árboles las hacen invisibles a los ojos de la mayoría de las persoans; si queremos verlas tendremos que orientarnos bien hacia el lugar de donde proviene su zumbido y luego escrutar lentamente la corteza del árbol o rama.
Fotos del Parque Natural de Acantilados de Maro y Cerrogordo, limite provincial costero entre Málaga y Granada.

Agosto 2019, Acantilados de Maro (Málaga); sobre Pinus halipensis.

Siguentes fotos de un ejemplar encontrado en Cabo de Gata, con las alas dañanas, julio 2025.

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