40 cm de longitud (incluida la cola). Loro de tamaño mediano de la familia Psittaculidae; es originario de África central y sur del continente asiático; importado como ave ornamental y mascota, se ha introducido a través de sueltas y escapes en las zonas cálidas de buena parte del mundo; desde 1971 también en la Península Ibérica; actualmente con gran presencia en Madrid Sevilla, Barcelona, Valencia y costa mediterránea; hay 4 subespecies, las presentes en la península corresponden a “borealis” y manillensis” de origen asiático.
Loro esbelto con cola larga de color verde amarillento, cola azulada; los machos tienen un collar de color rosado y negro, mientras que las hembras y jóvenes no lo tienen o es insinuado, iris amarillento; pico corto y ganchudo, maxilar superior rojo negro.
Ave ruidosa y gritona que no pasa desapercibida.
Es capaz de imitar a las personas, ave adaptativa que puede ser muy afectiva en cautividad o desconfiada, agresiva y territorial en libertad o si se maneja de forma descuidada.
Es sedentaria y se alimenta de brotes, semillas, frutos y fruta.
Loro arborícola que se instala en grandes árboles de parques y jardines en las grandes ciudades.
Anida en huecos de árboles a cierta altitud, en menor medida en huecos de muros y paredes a gran altura; compitiendo por estos huecos y expulsando a otros moradores, como son murciélagos y aves nocturnas.
El nido es un hueco cubierto con algo de materia vegetal y plumas, la hembra deposita de 2-4 huevos blancos, son incubados por ella casi en exclusividad, a los 23 días nacen los pollos, alimentados por ambos progenitores, abandona el nido a los dos meses, permaneciendo con los padres un par de meses más; esta especie no es monógama.
En primavera muestran comportamiento territorial y agresivo, fuera de esta época se desplazan en bandos.
Es una especie declarada como invasora en 2013 en el Catálogo Especial de Especies Exóticas Invasoras, por su interacción con las especies autóctonas, por lo que habrá que estar atentos a su evolución y controlar sus poblaciones, llegado el caso, como ya ocurre en Sevilla y Madrid, donde suponen un problema.
El número de ejemplares en la península se desconoce, pero en 2018 había unas 3.300 parejas en Sevilla, por lo que podemos hablar de varias decenas de miles de parejas en la actualidad con tendencia expansiva.
Fuente:
- https://seo.org/ave/cotorra-de-kramer/
- https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/temas/conservacion-de-especies/psittaculakrameriscopoli1769_tcm30-436569.pdf
- https://es.wikipedia.org/wiki/Psittacula_krameri
Este ejemplar está fotografiado en un parque de Madrid, donde inspeccionaba el nido (abandonado de pájaro carpintero) donde sacará a sus pollos adelante, febrero 2026.
La verdad, al igual que la cotorra argentina, son pájaros ruidos y molestos, que son muy incómodos de soportar en tu entorno; por cierto en cautividad se pueden ver ejemplares, blancos, amarillos y celestes.




